ANDREA BAYARDO ABRIRÁ EL CONCIERTO DE LA BANDA MEXICANA EL RECODO EN LA CUBIERTA DE LEGANÉS

“Para mí abrir el concierto de El Recodo en Madrid es algo muy especial. Estar en el mismo escenario que ellos, que son tan grandes, me llena de orgullo. Ya había tenido la oportunidad de colaborar con la banda antes en otro proyecto, pero llegar ahora con mi propia música, con mis propias canciones, se siente como un sueño que se cierra y se vuelve a abrir más grande. Es de esos momentos que te dicen: sí, esto es por aquí”, comenta Bayardo
FOLCLOR REVOLUCIONARIO
Andrea Bayardo continúa apostando por su concepto de Folclor Revolucionario con Alas a los Alacranes, su segundo trabajo musical en el que mezcla la raíz del huapango con sonidos orgánicos como el bombo legüero y la jarana, fusionados con bases electrónicas y cambios rítmicos inesperados. La canción es un grito de denuncia frente a la violencia en México: cuestiona el poder, la corrupción y la impunidad, mientras honra la memoria de los desaparecidos y recuerda que la tierra no da alas a los depredadores.
Con una lírica poderosa y un sonido arriesgado, Andrea Bayardo tiende un puente entre tradición y modernidad, reforzando la identidad de su propuesta artística.
Este sencillo marca el inicio de una etapa más experimental y comprometida en la carrera de Bayardo. De la mano de 3kmkz, un trío de productores mexicanos con quienes ha logrado una sólido entendimiento, Andrea ha explorado compases poco comunes y texturas electrónicas que consolidan su sello personal: un género que ella misma define como Folclor Revolucionario.
“Es la mezcla de lo orgánico y lo tradicional con lo moderno y lo complejo; una fusión de raíces con presente que se escucha muy claro en esta canción”, explica la artista.
El proceso creativo de Alas a los alacranes fue visceral y directo. Andrea relata que la canción nació como un desahogo frente a una cultura que a menudo exalta el “dinero fácil” o el “todo se vale”. Con este tema, apuesta por abrir espacios de reflexión y por creer en que las nuevas generaciones pueden crecer con valores más justos y humanos.
El título retoma un dicho popular mexicano: “Dios no le da alas a los alacranes”, que advierte del peligro de otorgar más poder a quienes ya causan daño. Para Bayardo, no se trata solo de señalar a “los otros”, sino de reconocer que todos podemos ser alacranes cuando elegimos mirar hacia otro lado.
